|

|
Olivo
solitario,
lejos
del olivar, junto a la fuente,
olivo
hospitalario
que
das tu sombra a un hombre pensativo
y
a un agua transparente.
al
borde del camino que blanquea,
guarde
tus verdes ramas, viejo olivo,
la
diosa de ojos glaucos, Atenea.
Antonio
Machado.
No todas las
aceitunas son iguales. Por consiguiente, no todos los aceites que de
ellas se obtienen son los mismos.
En España las
variedades más frecuentes de aceitunas son la aloreña (Málaga),
arbequina (Cataluña), Blanqueta (Alicante), cornicabra (centro de la
Península), castellana (La Mancha oriental), empeltre (Aragón),
farga (zona costera del sur de Cataluña y norte de Levante), gordal
sevillana (Sevilla), hojiblanca (Córdoba y Málaga), lechín de
Granada (Granada y Almería), lechín de Sevilla (Sevilla y Cádiz),
mallorquina (Menorca), manzanilla de Levante (Alicante), manzanilla
prieta (Huelva), manzanilla cacereña (Cáceres), manzanilla de Sevilla
(Sevilla), morisca (Cáceres), picual (Jaén y Córdoba), picudo (Córdoba
y Granada), verdial de Badajoz (Badajoz), verdial de Huelva (Huelva),
verdial de Vélez-Málaga (Axarquía de Málaga) y Villalonga
(Valencia).
Pese a tanta
variedad, la producción de aceite procede sólo de algunas de ellas:
hojiblanca, picudo, lechín de granada, arberquina y empeltre.
Y por supuesto, la picual.
Una
consideración para neófitos: la inmensa mayoría de las
aceitunas que crecen en los olivos de Jaén no son para comerlas. Ni se
les ocurra cogerlas del árbol y llevárselas a la boca, como hizo un
ilustre comisario europeo. Las aceitunas de Jaén se emplean en su casi
totalidad para la obtención de aceite.
El nombre de "picual"
lo recibe por por el ápice apuntado que toma el fruto. Se calcula que
uno de cada dos olivos plantados en Andalucía se corresponde con esta
variedad. El aceite virgen extra de ella obtenido se considera de gran
calidad por su estabilidad y resistencia al enrarecimiento. Su sabor es
ligeramente amargo y picante.
|
|